¡Buenas noches! ¡Bienvenidos y bienvenidas a La Ruina! Hoy, gracias a este juego, vais a formar parte del show. Queremos vuestra anécdota más patético-divertida: esa cita que salió mal, la vez que vomitasteis en una reunión de trabajo o aquella noche en que creísteis que os secuestró un taxista. No tengáis vergüenza, porque en La Ruina la miseria tiene premio.