Es el año 2348 y hemos forjado un exiguo afianzamiento en Europa, la luna helada de Júpiter. Décadas de esfuerzo han hecho que el aire sea respirable y se pueda sobrevivir a sus bajas temperaturas, pero la verdadera recompensa es el gran océano vivo escondido bajo las grandes masas de hielo. Las aguas se están caldeando por la acción volcánica y está floreciendo una gran vida marina alienígena. Los alimentos, los minerales, la energía y los espacios habitables están esperando la llegada del equipo con suficientes habilidades para aprovecharlos.