La cordillera de Atiwa, con sus colinas escarpadas y cimas más bien planas, se encuentra en el sureste de Ghana y alberga una gran variedad de especies en peligro de extinción. En una ciudad cercana, el alcalde ha causado un gran revuelo ya que está dando cobijo a colonias de murciélagos frugívoros, más conocidos como murciélagos de la fruta, en sus tierras. El alcalde afirma que estos animales son de gran ayuda en áreas deforestadas: los murciélagos de la fruta duermen durante el día y empiezan su actividad al atardecer, cuando salen a buscar comida en árboles frutales que pueden estar a kilómetros de distancia.