Tras una agradable caminata por la montaña, me detengo en un acogedor refugio para comer algo, rodeado de otros excursionistas y de unas simpáticas ardillas… a punto de darle un mordisco a mi sándwich, uno de esos astutos roedores se abalanza directamente
Tras una agradable caminata por la montaña, me detengo en un acogedor refugio para comer algo, rodeado de otros excursionistas y de unas simpáticas ardillas… a punto de darle un mordisco a mi sándwich, uno de esos astutos roedores se abalanza directamente sobre mí. ¡¿Qué está pasando?! No me lo puedo creer, ¡me ha robado el bocadillo! «¡¡¡CAMARERO!!!».
Tras una agradable caminata por la montaña, me detengo en un acogedor refugio para comer algo, rodeado de otros excursionistas y de unas simpáticas ardillas… a punto de darle un mordisco a mi sándwich, uno de esos astutos roedores se abalanza directamente
Utilizamos cookies de terceros para mejorar tu experiencia de navegación, analizar el tráfico del sitio y personalizar contenido y anuncios. Saber más